Si se diera el caso que tu vehículo hubiera quedado sepultado bajo la nieve y necesitas hacer un desplazamiento inmediato, lo mejor es llamar a una grúa. Si no puedes localizar una grúa y debes viajar con el coche, se puede derretir la nieve de forma efectiva con sal o agua caliente. Aunque siempre quedará el recurso de usar una pala de nieve, o rascador. Recuerda utilizar siempre en estos casos extremos, cadenas o neumáticos de invierno.
La predicciones meteorológicas suelen acertar con el tiempo con días de antelación. Si las previsiones apuntan a un temporal de nieve de las características de Filomena y tu coche "duerme" en la calle, lo mejor es protegerlo con una lona. La gran ventaja estas telas es que se adaptan a todos los modelos de coches. Además de proteger la carrocería de nuestro vehículo, evitan el congelamiento de las piezas del motor.
Además esta lona también, te servirá para proteger tu coche de la suciedad y de las altas temperaturas con la llegada del verano.
Si a pesar de las adversas condiciones de un temporal del nivel de "Filomena" tienes que conducir, aquí te dejamos los OCHO puntos de revisión que debes verificar antes de ponerte al volante:
1) Comprueba el estado de la batería, nos puede dar una desagradable sorpresa en el peor momento.
2) Los frenos y su verificación son obligatorios.
3) La revisión de las escobillas y los faros son fundamentales para ver y ser visto.
4) Comprueba el estado de los neumáticos antes circular siempre, con nieve mucho más.
5) Verifica el climatizador de tu coche. Un corte por nevada sin calefacción puede poner en riesgo tu vida.
6) No olvides comprobar que llevas tu kit de emergencia antes de emprende cualquier viaje.
7) Si tienes que acometer un viaje en invierno, las cadenas para la nieve no deben faltar.
8) Recuerda llevar ropa de abrigo, mantas, agua y algunos alimentos por si debes esperar en el coche que mejore el tiempo o, la llegada de las máquinas quitanieves.
-Adaptar la velocidad para que, en caso de deslizamiento sobre la carretera, sea más fácil corregir la dirección y mantener el control del vehículo.
-Alargar la distancia de seguridad con el vehículo de delante, nunca abusar del freno y usar en lo posible el freno motor.
-Tener muy presente la tracción que lleva nuestro automóvil. Las condiciones varían mucho de ser delantera, trasera o 4X4.
-Llevar encendidas las luces de cruce es obligatorio y en estos casos está autorizado el uso de los faros antiniebla, tanto delanteros como traseros.
-Manejar con la máxima suavidad es regla de oro en casos de conducción sobre nieve o hielo.
Después de una fuerte nevada los vehículos acumulan con grandes capas de nieve, lo que afecta a los coches, sobre todo a los que duermen en la calle.
Para empezar, debemos tener paciencia para arrancar nuestro vehículo, y más si es un motor diésel. Dar al contacto una o dos veces por unos segundos antes de arrancar y esperar a que desaparezca el icono en forma de muelle, harán que el motor llegue a la temperatura óptima. Antes de acelerar, dejar el motor en marcha durante unos minutos, esto permitirá que el aceite circule.
Utilizar alcohol para descongelar las cerraduras evitará congelaciones para poder acceder al interior del vehículo. Dejar levantados los limpiaparabrisas evitarán que queden pegados al cristal. En caso de olvidarlo, un chorro de alcohol ayudará a despegarlos sin romperlos.
Recuerda que en estos casos de temporal hay que dejar libre el carril izquierdo para que las máquinas quitanieves o vehículos de emergencia puedan pasar.